
Rehabilitación de Tuberías sin Obras
Renovación de Tuberías antiguas, compuestas por Plomo, Hierro o Cobre que hace que nuestra agua salga turbia.
Para comprender por qué el agua del grifo puede salir turbia, es necesario analizar todo el recorrido que realiza el agua potable, desde que entra en la comunidad de vecinos o en la vivienda hasta llegar al último grifo de nuestro hogar u oficina. Por este motivo, en esta página hemos resumido cómo funciona este proceso y cuáles son los principales problemas que pueden presentarse.
Cuando el agua potable proveniente de la red municipal llega a nuestras instalaciones, se entrega en condiciones óptimas y completamente limpia. Sin embargo, una vez que el agua circula por las tuberías internas de nuestros edificios o viviendas, pueden aparecer la mayoría de los problemas que afectan su calidad.
La antigüedad de las tuberías, los materiales con los que fueron fabricadas —como hierro, plomo o cobre, entre otros— y su estado de conservación pueden provocar que el agua salga turbia al llegar a nuestros grifos.
Debido a la excesiva concentración de manganeso en el agua y te lo podrás encontrar en aguas estancadas como el de la bañera o el del inodoro.
La presencia de un exceso de hierro en el agua suele deberse, entre otras causas, a la corrosión de las tuberías de hierro. Una solución rápida y habitual es dejar correr el grifo hasta que el agua vuelve a salir clara, aunque esta medida solo resuelve el síntoma temporalmente y no elimina el problema de fondo.
Puede deberse a los oxigenadores de los grifos o lo que es peor, a una elevada concentración de calcio y magnesio en el agua, lo que puede llegar a ocasionar problemas importantes para la salud.
Debido a la excesiva concentración de manganeso en el agua y te lo podrás encontrar en aguas estancadas como el de la bañera o el del inodoro.
La presencia de tierra, arena o polvo en el agua suele deberse a una rotura o deterioro en algún punto del sistema de fontanería, que permite la entrada de impurezas.